Sunday, November 13, 2005

Ultimas excursiones gastrónomicas
Antes de ir a comer afuera, hago un trabajo de campo importante. Visito la guía Oleo, chequeó con Vidal Buzzi, analizo las opciones, tardo en decidirme. En fin, me lo tomo muy en serio. Quiero hacer de cada salida una experiencia única y no andar desperdiciando el tiempo en restaurantes olvidables y sin personalidad. Para eso me quedo en casa o me cruzo al bar de Roberto. Acá van los últimos:
1) Azema o el bistró exotico o "nos dieron la peor mesa porque nos vieron cara de pobres"
Buen lugar, escapa a nuestra prespuesto habitual pero el décimo aniversario lo ameritaba. Se especializa en comida exotica, particularmente rescata platos de las colonias francesas de ultramar. Me sentí un poquitín discriminada (por lo de la mesa, en serio, la peor del restaurante, al lado de la puerta), pero lo compensaron atenciones a las cuales no estoy acostumbrada, como que la moza relojee cuando te estás quedando sin vino y te sirva. Sabores picantones, con mucho curry y especias cuyos nombres ignoro. Bueno: las somosas de pollo, la tarta de salmón y maracuyá y el abadejo. No nos alcanzó la plata para el postre.
2) Cancún, o el bolichín mexicano del barrio antiguo o nos gatillaron 8 pesos cada Quilmes
El lugar es una mierda. Empezando por las mesas que te quedan a la altura de las tetas (no sé si porque éstas son muy altas o si por el contrario las sillas son bajas). Otro problema es que es muy chico y hay mucha demanda, entonces te quieren rajar tipo Mc Donald's. O yo sentí que era así. Típico que se dan una vuelta cada 15 minutos para ver si querés algo más y si no seguís pidiendo medio que te sentís echado. De nuevo, la peor mesa. Al lado de la puerta y esa noche sí que hacía fresquete. La comida, debo decirlo, es bastante rica. Pero tampoco es-pec-ta-cu-lar. Y no es tan barato. La verdad, no volvería.
Status o el peruano de Congreso o mucho estudiante de filosofía y letras por metro cuadrado
Había leído que era el mejor peruano para comer en la ciudad, pero a mí personalmente me gustó más Contigo Perú. Sobre todo el ceviche. Esta vez la mesa estuvo bien, aunque tuvimos que esperar un toque porque estaba lleno. El ambiente cero y el público bastante heterogeneo, aunque abundan los personajes con look filo o sociales. Ojo, también hay familiones con pendejos, gente más grande, chicas de la noche y peruanos, por supuesto. Pedimos ceviche mixto y se equivocaron y trajeron de pescado. Para mí, el pescado estaba cortado muy grande y la consistencia era medio blandengue. Pedimos unas papas con una salsa de queso (ocopas) que no eran una delicia. Lo que sí estaba muy rico era el chicharrón de cerdo, aunque según mi marido, algo escaso. El mozo era medio nabo, pero bien predispuesto. La Quilmes, $6. Esto no tiene nada que ver con el lugar pero me topé con un indeseable, también conocido como "el snob más snob de Buenos Aires"
Para las próximas semanas, le tengo ganas a "El puentecito" en Barracas, al bar Urondo en Caballito y a Absolut, un bolichín con comida rusa cerca de mi casa. Sugerencias se aceptan
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