Monday, December 26, 2005

espacio gourmet: los rusos nos secuestran
al final fui al bolichito de los rusos que me queda a dos cuadras. llegamos casi a las 12 de la noche con una amiga y en el lugar no había nadie más. en este punto tengo que aclarar que se trata de un local de 3x3 máximo -una pieza- donde entran apenas seis mesitas. bueno, estabamos nosotras y en otro mesa cuatro rusos con un argentino tomando vodka. comimos varenikes y un postre parecido al mil hojas y tomamos heineken. además del vodka de cortesía. casi que nos dio verguenza cuando llegó la cuenta. Dos platos, postre y cerveza: 24 pesos! poco más de lo que te salen dos combos en Mac Donald's. y encima, ríquisimo todo. en algún momento los rusos empezaron a interectuar con nosotras, era obvio, no había nadie más en el lugar. "crieren ir a un pub? crieren ir a un pub?" era la insistente pregunta. el argentino, en tanto, hacía exclamaciones del tipo: miren esas dos mujeres, dos diosas! encantadoras, esos ojos y bla bla bla. igual cuando le dije que era periodista empezó a tirar medio mala onda, dá para otro post, pero la profesión de periodista está siendo bastante vapuleada ultimamente. en fin. un ruso se nos sentó en la mesa con una botella de vodka: Maxim, morocho, 22 anios, nacido en la zona del Mar Negro, con antepasados tártaros. a la legua se notaba que el rusito era un mujeriego mal. en un momento, empiezan a cerrar la cortina de hierro. chau fuimos, pensamos, los rusos no nos van a dejar ir jamás. ya habíamos tomado tres medidas de vokda. nos levantamos para irnos y los rusos que empiezan a esgrimir cualquier tipo de excusas para que nos quedemos: hay que terminar la botella!, nadie se puede ir antes de terminar la botella!, lo mismo que pasaba en Ecuador, esa cosa de borrachos, las leyes de borrachos, no podés despreciarlas una copa porque se enojan. y a mí si me buscan obvio que no voy a decir que no. yo tomo. bueno, nos sentamos con los rusos (también había una rusita de dulces 16 que es la que atiende las mesas). la conversación que siguió fue muy bizarra: que se yo... boxeo, psicología, periodismo, hijos, la vida en Rusia post caída del muro, etc, etc). los rusos insistían con el "vagyamos a un pub, vagyamos a pub" y nosotras que no, que tenemos que trabajar y que además estamos comprometidas, y los rusos, emulando a sus pares argentinos cuando quieren levantarse a una chica que no está sola, saltaron con el típico: "bueno, pero nogsotros no somos celosos". a las 2 se acabó el vodka, nosotras agarramos nuestras carteritas y nos mandamos a mudar no sin antes prometerles: "cualquier día de estos venimos de nuevo".
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